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lunes, 29 de diciembre de 2014
Libro de poesia HISTORIA CLINICA de Pilar Iglesias
Apuntamos alguno de los poemas incluidos en él:
BUSCO MI CIUDAD
Vivo en una ciudad de lágrima y silencio. Las
calles bosquejo son de una agonía.
Cada día
vago en la penumbra
al atisbo de un encuentro, de
un labio que no haya roto la sangre, en vano
puentes de cristal o fuegos de artificio, el
destino conduce nuestra ruina y
nunca acabará
el futuro si no quiere.....
en Babel
los mapas convertidos, mi brújula
carece de valor y por más
que acuda a la parada,
mi autobús, partirá vacío, luces para niebla
y uniforme gris entre asientos sin nombre.
Busco
mi ciudad
entre arrabales de palabras, acuarelas sin tintar y
música que se extingue
justo donde mi mano alcanza........un roce de viento,
como un escalofrío,
sola
la piel
me deja
en medio de la calle
............................
EL PAÍS DE LAS HERIDAS
Vengo del país de las heridas,
hospital extramuros de lo próspero,
donde los despojos del recuerdo se acumulan
y el sendero del dolor serpentea
entre pasillos con ventanas de aluminio.
Allí
el nitrógeno hiberna la esperanza
entre carros de cura aparcados
mientras tanques de oxígeno vacíos
aguardan recoger el aire que expiraron.
Hay un ambiente de deshaucio,
de envase que agoniza.
Los pasos no llegan al umbral
del diagnóstico abierto a las auroras,
tan sólo encrucijada en los archivos
catalizando las ausencias.
Extraña ver
reflejos en los iris
pues son huérfanos de abrazo,
pretérito resto en la memoria
algún día de alumbramiento.
Los códigos de barras de cualquier patología
presentan la primera cifra emponzoñada
con el gen de la hemorragia
y por más que la tinta de los hechos
intente variar el rumbo,
la pluma escribe folios cercenados
sin derecho a viento ni a nostalgia.
Ésa es la espina del lugar
allá aquél del que yo vengo
con escaras verdinegras en los pies
y un cierto olor a desperdicio.......Tal vez,
aunque vidriados los cristales
del edificio viejo y empañado y ciego,
el astrolabio todavía pueda
desentrañar alguna ruta
o emitir una señal que recoja los deseos.
Emigré la vista atrás
olvidada la flor aún
de la visita....
ese día
un borde violeta
preñando el crepúsculo del rojo
el retrovisor, dejaba
.....................................
Páginas: 136
4 ilustraciones interiores a color
PVP: 12 euros
PEDIDOS: hasetsup7@hotmail.com
..........................
MÁS INFORMACIÓN, PINCHANDO ESTE ENLACE:
http://www.alkaidediciones.com/foro/index.php?topic=3425.0
sábado, 19 de octubre de 2013
LA CANIBAL VORACIDAD DE LO INASIBLE
En el perfil desdibujado de la sombra,
huyendo, me encontré
quizá, de donde no podía. Esa oscuridad que, al mirar,
sangra, en su retorcer la lucha.
Pero, escapar,
placebo inútil
ante la caníbal voracidad de lo inasible...Es posible,
incluso humano, sentir la tentación
de un enrocarse,
o ceñir fronteras en anillo....Sí.
Cabalgar el olor sin luz de la rendija
a golpe de miedo y voluntad,
no es proyecto que encandile mediodías....Mas,
sólo en la profundidad
se esconden las listerias
y el tendón bastión de aquel genoma, crisálida que fue,
que sigue siendo.....dentro o fuera de la tinta,
lo que somos, mientras somos.
De Pilar Iglesias de la Torre
miércoles, 22 de febrero de 2012
LA ESTIRPE DE LA RUINA (TRADUCIDO AL RUMANO)
LA ESTIRPE DE LA RUINA
Nada tan desnudo
como la placa base de un ordenador rendido.
Nada y, sin embargo, permanece a la intemperie la reseña
o esa encrucijada inextricable del metal,
a menudo, tan insólita.
Conoceré, decían, el tacto de la desolación
en su empapar prolijo y la pregunta extinta al nacimiento.
He aquí la ceremonia cuántica
de una vértebra de cobre, exangüe, hemolizada.
Extraño dormitorio el veredicto inquebrantable
de la depilación del ser
en la midriasis quieta de un alambique experto.
Porque, no hay herejía en vidrio
para la objetividad electrolítica,
ni catión que no acostumbre, a morir el límite.
Se me acabaron los pasos, el monólogo y también,
la adolescencia
que siempre crees, sea la espiral. Incluso, mencionar el trébol
en el epígrafe transcrito del léxico binario.
Apenas si recuerdo del teclado, la niñez,
y hace días de la liturgia en fa
de todas las tangentes, desvistiéndome.
Extraña, sí, la estirpe inextinguible de la ruina
dando pie a la cizalla. Nada, el naufragio,
ni el lívido algoritmo del Alzheimer.
Pilar Iglesias de la Torre
Del libro "BISECTRIZ PARA UN ADENTRO", 2006
.....................................................................................
SEMINȚIA RUINEI
Nimic mai gol
decât placa principală a unui calculator ce a cedat.
Nimic și, totuși, continuă să sufere memoria
sau această încrucișare confuză a metalului,
adesea atât de neobișnuită.
Cunoaște-va, ziceau, senzația dezolării
prin penetrarea prolixă și întrebarea înăbușită de la naștere.
Aici ai ceremonia cuantică
a unei vertebre de cupru, neputincioasă, hemolizată.
Ciudat locaș pentru verdictul tăios
de retezare a părului ființei
în pupila nemișcată a unui examinator atent.
Adică, nu există erezie pe sticlă
pentru obiectivitate electrolitică,
nici cation care să nu aibă obișnuința, să moară la limită.
Mi s-au împotmolit pașii, monologul și de asemenea
adolescența
ce mereu o creezi, să fie spirală. Inclusiv, să menționezi trilobatul
în epigraful transcris din lexicul binar.
Abia dacă îmi amintesc de tastatură, de copilărie,
și, de câteva zile, de liturghia
tuturor tangențelor, despuindu-mă.
Ciudată, da, seminția nepieritoare a ruinii
ignorând ghilotina. Nimic, naufragiul,
nici algoritmul plat al maladiei Alzheimer.
Poem de Pilar Iglesias de la Torre, traducere în română de Andrei Langa
Din volumul "Bisectoare pentru un interior", 2006
MÁS INFORMACIÓN, PINCHANDO EL SIGUIENTE ENLACE:
martes, 20 de septiembre de 2011
TEMO NO SER VIENTRE
¿Qué es la garganta cuando no es voz?
¿Qué el vientre intenso de la tierra?
Inventaron
el largo y ancho, coordenadas de un destino
abocado a la extinción.
Patrón de iridio a veces, las manos
vuelan
en caricia, bálsamo benévolo
al quebrar el tú
en la estela del no tiempo. Septum
transverso, en la etérea sinfonía del diálogo.
Justo en ese punto,
confluencia del pretil abismal de los delirios,
donde la espalda de la hierba
suda cenizas de holocausto........Justo
en el latido irreverente de la muerte,
diáfano se muestra
el agujero de gusano que al espacio dinamita
plegándole, sin pausa.
¿Dije palabra
en el olvido homicida de la siembra,
en el vestíbulo limítrofe del coma?.....Sí,
dije palabra y dije grito y dije letra
y también, lazo,
matriz de alfar perenne
hacia la única boca posible.
Temo
deshabitarme
sin el suero vital del pergamino, aquél
que lloró durante años
la oscura soledad
en la cripta del durmiente.....Temo
no ser vientre, no ser voz, ni siquiera playa
donde verter pueda, la ola,
su azucena.
temo, no ser ola
¿Qué el vientre intenso de la tierra?
Inventaron
el largo y ancho, coordenadas de un destino
abocado a la extinción.
Patrón de iridio a veces, las manos
vuelan
en caricia, bálsamo benévolo
al quebrar el tú
en la estela del no tiempo. Septum
transverso, en la etérea sinfonía del diálogo.
Justo en ese punto,
confluencia del pretil abismal de los delirios,
donde la espalda de la hierba
suda cenizas de holocausto........Justo
en el latido irreverente de la muerte,
diáfano se muestra
el agujero de gusano que al espacio dinamita
plegándole, sin pausa.
¿Dije palabra
en el olvido homicida de la siembra,
en el vestíbulo limítrofe del coma?.....Sí,
dije palabra y dije grito y dije letra
y también, lazo,
matriz de alfar perenne
hacia la única boca posible.
Temo
deshabitarme
sin el suero vital del pergamino, aquél
que lloró durante años
la oscura soledad
en la cripta del durmiente.....Temo
no ser vientre, no ser voz, ni siquiera playa
donde verter pueda, la ola,
su azucena.
temo, no ser ola
De mi libro. "La leche de los pechos"
Más información pinchando el siguiente enlace:
jueves, 1 de mayo de 2008
CINCEL DE CALAVERAS

Hablan los ojos de los muertos,
como el mutismo de la voz en la llanura,
arrancando las pestañas,
de ese hoy, disuelto, que nos signa.
Duro es intuir, lo espectral de nuestra sombra,
(vértebras transmutadas en fenol),
de todo aquello que soñamos....No hay memoria,
no hay distancia....sólo un constatar defoliación, la orografía
y, la perplejidad de un bosque, inhumado en la quietud.
Si hubo itinerario,
testimonio en polvo, la estratigrafía abierta
por el sílex de los labios.....¡Ay, nunca, si cierto fueras!
Pero el sextante, ciego es, prendiendo exvotos
de un narco sin escrúpulos....Guarida al epicentro
del vector inmortal que en los ocasos,
transcribe regueros indelebles
cual traductor de ese felino,
que, en lo oscuro más oscuro de lo turbio,
taladra la tumba más distante.
Ubicada
justo en el punto en el que Heisenberg,
planteó su teoría,
la circunscripción de los anhelos,
destila gota a gota, sus fantasmas. Y es su bebedizo,
cincel que en la calcita, dibuja calaveras sin pesar.
¡Oh, polímero que en la debacle, asignas otro rol,
a los idiomas!
escoria del momento, que aún cadáver,
atraviesas el espacio
como el mutismo de la voz en la llanura,
arrancando las pestañas,
de ese hoy, disuelto, que nos signa.
Duro es intuir, lo espectral de nuestra sombra,
(vértebras transmutadas en fenol),
de todo aquello que soñamos....No hay memoria,
no hay distancia....sólo un constatar defoliación, la orografía
y, la perplejidad de un bosque, inhumado en la quietud.
Si hubo itinerario,
testimonio en polvo, la estratigrafía abierta
por el sílex de los labios.....¡Ay, nunca, si cierto fueras!
Pero el sextante, ciego es, prendiendo exvotos
de un narco sin escrúpulos....Guarida al epicentro
del vector inmortal que en los ocasos,
transcribe regueros indelebles
cual traductor de ese felino,
que, en lo oscuro más oscuro de lo turbio,
taladra la tumba más distante.
Ubicada
justo en el punto en el que Heisenberg,
planteó su teoría,
la circunscripción de los anhelos,
destila gota a gota, sus fantasmas. Y es su bebedizo,
cincel que en la calcita, dibuja calaveras sin pesar.
¡Oh, polímero que en la debacle, asignas otro rol,
a los idiomas!
escoria del momento, que aún cadáver,
atraviesas el espacio
MÁS INFORMACIÓN PINCHADO EL SIGUIENTE ENLACE:
viernes, 11 de abril de 2008
ALMONEDA DE LOS PILOTS

Se ahogan las palabras, certificando el llanto de las nubes,
en su abordaje, del punto crítico del léxico.
Es la dilución vertical de los ayeres
como doctorado, en la utópica asignatura del anhelo.
Semejante a la rendición sin más, de la supervivencia,
en su vector irrebatible hasta los charcos.
Imita hoy, el pavimento, el difuminado sugerir de la acuarela
cual vestíbulo, a la isoeléctrica mirada del estanque.
¡Cuánta saliva y sólo fue impartir
bocetos desmembrados de la sombra!
Almoneda por cierre de los pilots
en su ingenua pretensión, de comprender la mística.
Justo ahora, la crecida de la curva de Gauss
gestada en el arcén,
en lógica implementación de lo probable.
¿Por qué esperar otro inventario
si toda la cosmogonía existencial
es un pool inflexible hacia el olvido?
Flor virtual de un día, el big bang de los instantes,
tatuando el símbolo legal de la geoda,
e, iterativo, el sollozo del adentro
perdido el traductor y sin propósito.
Túnica que fue, subliminal de tantas calles,
desleído como país innombre
de la matemática función, que desarrolla el vacío.
Sólo ya, la plus valía de la desolación interna
y un húmedo registro, acostado sobre el mármol.
en su abordaje, del punto crítico del léxico.
Es la dilución vertical de los ayeres
como doctorado, en la utópica asignatura del anhelo.
Semejante a la rendición sin más, de la supervivencia,
en su vector irrebatible hasta los charcos.
Imita hoy, el pavimento, el difuminado sugerir de la acuarela
cual vestíbulo, a la isoeléctrica mirada del estanque.
¡Cuánta saliva y sólo fue impartir
bocetos desmembrados de la sombra!
Almoneda por cierre de los pilots
en su ingenua pretensión, de comprender la mística.
Justo ahora, la crecida de la curva de Gauss
gestada en el arcén,
en lógica implementación de lo probable.
¿Por qué esperar otro inventario
si toda la cosmogonía existencial
es un pool inflexible hacia el olvido?
Flor virtual de un día, el big bang de los instantes,
tatuando el símbolo legal de la geoda,
e, iterativo, el sollozo del adentro
perdido el traductor y sin propósito.
Túnica que fue, subliminal de tantas calles,
desleído como país innombre
de la matemática función, que desarrolla el vacío.
Sólo ya, la plus valía de la desolación interna
y un húmedo registro, acostado sobre el mármol.
Más información en:
miércoles, 9 de abril de 2008
REGRESO AL PROTONÚCLEO

Rasgar las entretelas, como se rasga,
piel de arpegio mudo....Romper el folio
segundos antes de morir....Después, la desnudez
y el calcio solitario de los árboles
cuando dibujan,
el intrínseco ingrediente del silencio,
ese punto equidistante de la desolación del ámbar
o del cenit axial de la fractura. También la desmemoria
en el olvido sinfónico que significa el invierno
al agostar las venas, su hemorragia.
Ya no espero el desbordarse la conciencia
ni el testimonio del crepúsculo
como premonición de ese después en los gradientes.
Tampoco, el ánfora fenicia
en su travesía lunar de rompeolas.
Es el final, del diccionario aquél de Ítacas,
hilado poco a poco, en la meiosis. Alguna vez la ruina,
habría de deshabitar el universo
desencriptando jeroglíficos, para encefalograma plano.
Confieso, sin embargo, el dolor de los epígrafes
en su descenso abisal hacia la umbría,
y la resistencia extrasistólica, a la negación del yo.
Me parece regresar, al protonúcleo de esa estrella
que un día, en alquiler, fijó mi residencia,
y desandar los pasos, dejando impreso el labio
en el hueso innominado de los troncos
como aroma a evaporarse,
en su ardiente explicación, de la energía oscura.
Acaso, el último diseño, de una mueca extinta
abriendo nuevos horizontes, para otra radiofrecuencia.
piel de arpegio mudo....Romper el folio
segundos antes de morir....Después, la desnudez
y el calcio solitario de los árboles
cuando dibujan,
el intrínseco ingrediente del silencio,
ese punto equidistante de la desolación del ámbar
o del cenit axial de la fractura. También la desmemoria
en el olvido sinfónico que significa el invierno
al agostar las venas, su hemorragia.
Ya no espero el desbordarse la conciencia
ni el testimonio del crepúsculo
como premonición de ese después en los gradientes.
Tampoco, el ánfora fenicia
en su travesía lunar de rompeolas.
Es el final, del diccionario aquél de Ítacas,
hilado poco a poco, en la meiosis. Alguna vez la ruina,
habría de deshabitar el universo
desencriptando jeroglíficos, para encefalograma plano.
Confieso, sin embargo, el dolor de los epígrafes
en su descenso abisal hacia la umbría,
y la resistencia extrasistólica, a la negación del yo.
Me parece regresar, al protonúcleo de esa estrella
que un día, en alquiler, fijó mi residencia,
y desandar los pasos, dejando impreso el labio
en el hueso innominado de los troncos
como aroma a evaporarse,
en su ardiente explicación, de la energía oscura.
Acaso, el último diseño, de una mueca extinta
abriendo nuevos horizontes, para otra radiofrecuencia.
Más información en:
martes, 25 de marzo de 2008
LA ANTÍTESIS DEL COMA

Poco a poco, gestándose fue, la orografía, y yo....sin comprender.
Poco a poco, anárquicos sintagmas, sigilosos....en un ubicar espacio,
tropezando, el armazón abisal de lo inasible.
Letargo mis ojos, tragaluces,
en el quicio mismo de la antítesis del coma,
intuyen confidencias,
aún en el desdibujado perímetro de la consciencia.
Algo intrínseco de mí, susurra algún vestigio,
recombinándose el genoma, isómero a mis manos.
Es entonces, cuando encajan las teselas,
y me doy cuenta, de esa convención que me atañía.
A tientas en la nidificación de los tapiales,
cartografías elaboro, que no padezcan desmemoria
o pretexto para un esclavo inane.
Pero, no preguntes demasiado....saber es atadura
y billete cierto hacia el cuchillo.
Poco a poco, anárquicos sintagmas, sigilosos....en un ubicar espacio,
tropezando, el armazón abisal de lo inasible.
Letargo mis ojos, tragaluces,
en el quicio mismo de la antítesis del coma,
intuyen confidencias,
aún en el desdibujado perímetro de la consciencia.
Algo intrínseco de mí, susurra algún vestigio,
recombinándose el genoma, isómero a mis manos.
Es entonces, cuando encajan las teselas,
y me doy cuenta, de esa convención que me atañía.
A tientas en la nidificación de los tapiales,
cartografías elaboro, que no padezcan desmemoria
o pretexto para un esclavo inane.
Pero, no preguntes demasiado....saber es atadura
y billete cierto hacia el cuchillo.
domingo, 23 de marzo de 2008
LA ESTIRPE DE LA RUINA

Nada tan desnudo
como la placa base de un ordenador rendido.
Nada y, sin embargo, permanece a la intemperie la reseña
o esa encrucijada inextricable del metal,
a menudo, tan insólita.
Conoceré, decían, el tacto de la desolación
en su empapar prolijo y la pregunta extinta al nacimiento.
He aquí la ceremonia cuántica
de una vértebra de cobre, exangüe, hemolizada.
Extraño dormitorio, el veredicto inquebrantable
de la depilación del ser
en la midriasis quieta de un alambique experto.
Porque, no hay herejía en vidrio
para la objetividad electrolítica,
ni catión que no acostumbre, a morir el límite.
Se me acabaron los pasos, el monólogo y también, la adolescencia
que siempre crees, sea la espiral. Incluso, mencionar el trébol
en el epígrafe transcrito del léxico binario.
Apenas si recuerdo del teclado, la niñez,
y, hace días, de la liturgia en fa
de todas las tangentes, desvistiéndome.
Extraña, sí, la estirpe inextinguible de la ruina
dando pie a la cizalla. Nada, el naufragio,
ni el lívido algoritmo del Alzheimer.
como la placa base de un ordenador rendido.
Nada y, sin embargo, permanece a la intemperie la reseña
o esa encrucijada inextricable del metal,
a menudo, tan insólita.
Conoceré, decían, el tacto de la desolación
en su empapar prolijo y la pregunta extinta al nacimiento.
He aquí la ceremonia cuántica
de una vértebra de cobre, exangüe, hemolizada.
Extraño dormitorio, el veredicto inquebrantable
de la depilación del ser
en la midriasis quieta de un alambique experto.
Porque, no hay herejía en vidrio
para la objetividad electrolítica,
ni catión que no acostumbre, a morir el límite.
Se me acabaron los pasos, el monólogo y también, la adolescencia
que siempre crees, sea la espiral. Incluso, mencionar el trébol
en el epígrafe transcrito del léxico binario.
Apenas si recuerdo del teclado, la niñez,
y, hace días, de la liturgia en fa
de todas las tangentes, desvistiéndome.
Extraña, sí, la estirpe inextinguible de la ruina
dando pie a la cizalla. Nada, el naufragio,
ni el lívido algoritmo del Alzheimer.
sábado, 22 de marzo de 2008
EL METAESTABLE SOLILOQUIO DE LA PLUMA

Es la deconstrucción de la forma.
La insomne avanzadilla del depredador
en la lentitud del celuloide. La mirada penetrante que cincela
y el marco sin futuro de todo lo que fue.
Hubo un suspiro, (al menos lo creí),
en el que las hojas temblaban sus secretos
y perfilaba la brizna, el contraluz. También hubo un adverbio
en el que el tiempo sucedía y el interrogante desvelaba
ventanas como pórticos.
Aquel tablero de un allá con superficie.
Ahora, es un decir. Porque, en la disolución,
nada hay que pueda sostenerse y las palabras,
agonizan el concepto, en un celofán inmóvil.
La insomne avanzadilla del depredador
en la lentitud del celuloide. La mirada penetrante que cincela
y el marco sin futuro de todo lo que fue.
Hubo un suspiro, (al menos lo creí),
en el que las hojas temblaban sus secretos
y perfilaba la brizna, el contraluz. También hubo un adverbio
en el que el tiempo sucedía y el interrogante desvelaba
ventanas como pórticos.
Aquel tablero de un allá con superficie.
Ahora, es un decir. Porque, en la disolución,
nada hay que pueda sostenerse y las palabras,
agonizan el concepto, en un celofán inmóvil.
Tampoco transparencia
en la que sucumbir el alarido.
Indiscutible, la base estratégica del hueco,
donde las sibilas validan los oráculos
de la cetrería en ónice, de un escalpelo mudo.
¡Tanta alquimia en la epopeya
y, un intérprete silente,
arrasa la logística y el castillo de naipes
por muy insumiso que fuera, el margen del reloj!
Hablan de negrura, e ignoro cómo es la noche
de éste sin idioma.
Supongo que tergiverso la entropía, y creo tornasol,
cuando barbitúrico, por siempre, fue desde el comienzo.
Sin embargo, aunque constato esta dolencia,
no dejo de preguntarme por aquella sobredosis
de un graffiti de memoria
del que ya, dudo hasta su huella. ¿Serán las impresiones
iconoclastas albaceas
y ni siquiera los sueños sean monocromos?
Ni atardece, ni hay viento que corroa el almagre
en el metaestable soliloquio de la pluma.
en la que sucumbir el alarido.
Indiscutible, la base estratégica del hueco,
donde las sibilas validan los oráculos
de la cetrería en ónice, de un escalpelo mudo.
¡Tanta alquimia en la epopeya
y, un intérprete silente,
arrasa la logística y el castillo de naipes
por muy insumiso que fuera, el margen del reloj!
Hablan de negrura, e ignoro cómo es la noche
de éste sin idioma.
Supongo que tergiverso la entropía, y creo tornasol,
cuando barbitúrico, por siempre, fue desde el comienzo.
Sin embargo, aunque constato esta dolencia,
no dejo de preguntarme por aquella sobredosis
de un graffiti de memoria
del que ya, dudo hasta su huella. ¿Serán las impresiones
iconoclastas albaceas
y ni siquiera los sueños sean monocromos?
Ni atardece, ni hay viento que corroa el almagre
en el metaestable soliloquio de la pluma.
viernes, 21 de marzo de 2008
EN EL CENIT DEL PUNTO SUSPENSIVO

Intuyó el mármol,
la lágrima del portal donde se hallan,
añicos dispersos de derrota
de ese enjambre de osadía,
que impregnó mis manos, un amanecer, ¡tan lejos!.
Como una visita a la última morada
en la que desconocemos cuándo, así pasó el cenit
del punto suspensivo de la senda,
en ventisca que manca el olvido, como si fuera
una tarde aleatoria en los catastros. Pero, es turbia
la desolación
en el epicentro de la sequía de los ojos,
aunque de antemano, lo supiere.
Busco el eco de mi sombra, en la pausa muda del rotor,
fragmentado seguramente, sin motivo...Tal vez el estertor postrero
de un lenguaje agonizante. Tal vez, el perímetro hendido,
de aquel poliedro nacido sin opciones. Y, como tantos,
zombi virtual que, por no saber, se ignora ante el espejo,
existo en la evaporación del agua,
desmadejado el pentagrama del resto de memoria.
Ya no habito el símbolo tangible de la noche,
ni la atmósfera del planeta del delirio.
Ahora, es una fractura de la variable temporal
en su anclaje a la dársena inexorable de la muerte.
Mientras, comprender, es derribo
en cualquier flor primaveral
la lágrima del portal donde se hallan,
añicos dispersos de derrota
de ese enjambre de osadía,
que impregnó mis manos, un amanecer, ¡tan lejos!.
Como una visita a la última morada
en la que desconocemos cuándo, así pasó el cenit
del punto suspensivo de la senda,
en ventisca que manca el olvido, como si fuera
una tarde aleatoria en los catastros. Pero, es turbia
la desolación
en el epicentro de la sequía de los ojos,
aunque de antemano, lo supiere.
Busco el eco de mi sombra, en la pausa muda del rotor,
fragmentado seguramente, sin motivo...Tal vez el estertor postrero
de un lenguaje agonizante. Tal vez, el perímetro hendido,
de aquel poliedro nacido sin opciones. Y, como tantos,
zombi virtual que, por no saber, se ignora ante el espejo,
existo en la evaporación del agua,
desmadejado el pentagrama del resto de memoria.
Ya no habito el símbolo tangible de la noche,
ni la atmósfera del planeta del delirio.
Ahora, es una fractura de la variable temporal
en su anclaje a la dársena inexorable de la muerte.
Mientras, comprender, es derribo
en cualquier flor primaveral
empeñada por sí misma en florecer.
jueves, 20 de marzo de 2008
UN MAIL CONTAMINADO

No soy yo......quizá sea la tierra.
Pero, no, tampoco es la tierra,
ni los surcos, ni las trochas abiertas paso a paso.
Ni siquiera el diedro de Pinthrat
o el torrente descalabrado entre arenisca.
No.......no es el oeste, ni la rosa de los vientos
o la confluencia fluvial de la saliva........Es un error,
la desviación sobre el canchal
que la ingletadora de mi mano, calculó.
Ese tajo inadecuado, imprevisible,
que violó la milenaria quietud de los glaciares.
El inútil parpadeo de libélula
al estornudar sobre los lirios........Sí,
fue eso....es eso,
la ausencia de bufanda a dos mil metros
cuando los tritones creían estar en primavera
y la neuralgia intercostal
que un citomegalovirus sin control,
sembró sin miramientos, al descorrer la cortina del paisaje.
un mail contaminado
por viento de montaña
Pero, no, tampoco es la tierra,
ni los surcos, ni las trochas abiertas paso a paso.
Ni siquiera el diedro de Pinthrat
o el torrente descalabrado entre arenisca.
No.......no es el oeste, ni la rosa de los vientos
o la confluencia fluvial de la saliva........Es un error,
la desviación sobre el canchal
que la ingletadora de mi mano, calculó.
Ese tajo inadecuado, imprevisible,
que violó la milenaria quietud de los glaciares.
El inútil parpadeo de libélula
al estornudar sobre los lirios........Sí,
fue eso....es eso,
la ausencia de bufanda a dos mil metros
cuando los tritones creían estar en primavera
y la neuralgia intercostal
que un citomegalovirus sin control,
sembró sin miramientos, al descorrer la cortina del paisaje.
un mail contaminado
por viento de montaña
domingo, 9 de marzo de 2008
QUE NO TE DIGA NADIE

Que no te diga nadie, que no te diga
tu propio corazón
que no dijiste
aquello que te morías por decir
tu propio corazón
que no dijiste
aquello que te morías por decir
y hubo llegado el tiempo
en el que la muerte llamó a la puerta.........Que no te diga nadie
ni dejes terminar los crepúsculos
sin haber acariciado las anémonas
o abierto los cofres del misterio.........Mañana
aun no existe
en el que la muerte llamó a la puerta.........Que no te diga nadie
ni dejes terminar los crepúsculos
sin haber acariciado las anémonas
o abierto los cofres del misterio.........Mañana
aun no existe
y, otro día, se fue del calendario.......no dejes
estos campos baldíos,
estos campos baldíos,
o la vendimia a medio terminar, que
las uvas de hoy
solo sudan zumo en el momento.
las uvas de hoy
solo sudan zumo en el momento.
Después,
puede ya ser tarde,
puede ya ser tarde,
y quedar con las manos vacías,
ser una constante.
ser una constante.
..... No des la espalda
a tus poemas
ni dejes en blanco
lo profundo de tu mente..........que no te diga nadie,
que no te diga
que dejaste de visitar la explanada
a tus poemas
ni dejes en blanco
lo profundo de tu mente..........que no te diga nadie,
que no te diga
que dejaste de visitar la explanada
y aquel camino que se adentraba en el bosque,
que no te diga el corazón
que huiste de él
o le dejaste.
que no te diga el corazón
que huiste de él
o le dejaste.
De mi libro: "HISTORIA CLÍNICA"
Más información en:
miércoles, 5 de marzo de 2008
EN LA AGONÍA DE LOS ÁNGULOS

Llanura es
cuando desaparecen las rendijas
evaporando a polvo
los pasos que se dieron.
..... Buscar significados
es pérdida de tiempo
si se tiene claro lo efímero del día. Pero,
aún en la agonía de los ángulos,
la defoliación es ruina
que abastece el instante.
cuando desaparecen las rendijas
evaporando a polvo
los pasos que se dieron.
..... Buscar significados
es pérdida de tiempo
si se tiene claro lo efímero del día. Pero,
aún en la agonía de los ángulos,
la defoliación es ruina
que abastece el instante.
¿Cómo no amar la alcoba de las vértebras
si es patria de luz de nuestros ojos?
..... Por eso,
crepitar la llama,
razón de ser de la quimera.
si es patria de luz de nuestros ojos?
..... Por eso,
crepitar la llama,
razón de ser de la quimera.
viernes, 29 de febrero de 2008
LOS ESTIGMAS DE LAS FLORES

Donde la nívea palabra de la roca,
concita a examen, el ciclo de la vida,
pasamos verticales, zurciendo el alma
con firmeza .............Desde este hayedo,
(tránsito apacible para el ser),
mientras acoge la niebla en su misterio, la agonía,
respiro la gasa que me envuelve,
calmando la tensión, tras la debacle...Mágicas sus voces,
acarician
en polvo de besos, la piel gastada en mil batallas.
Es entonces, cuando la serena celosía de la tundra,
cual delineante universal,
incita travesías trasnochando, en un coito de alba a la retina.
Y, llueven horizontes irisados,
en un a pesar, la toma de conciencia,
del juego de abalorios, que impregna vaporoso,
el reguero de tinta de la luz..........aunque se oculte.
..... Allí, en un rincón apartado de la estancia,
el ecosistema simbiótico a mi juicio,
inaugura los estigmas de las flores,
en desnudo vocablo al interior.
diseño de cintura, para un armisticio inteligente
con el infinito alzarse de la hierba,
partiendo, del grafo agotado del pronombre
concita a examen, el ciclo de la vida,
pasamos verticales, zurciendo el alma
con firmeza .............Desde este hayedo,
(tránsito apacible para el ser),
mientras acoge la niebla en su misterio, la agonía,
respiro la gasa que me envuelve,
calmando la tensión, tras la debacle...Mágicas sus voces,
acarician
en polvo de besos, la piel gastada en mil batallas.
Es entonces, cuando la serena celosía de la tundra,
cual delineante universal,
incita travesías trasnochando, en un coito de alba a la retina.
Y, llueven horizontes irisados,
en un a pesar, la toma de conciencia,
del juego de abalorios, que impregna vaporoso,
el reguero de tinta de la luz..........aunque se oculte.
..... Allí, en un rincón apartado de la estancia,
el ecosistema simbiótico a mi juicio,
inaugura los estigmas de las flores,
en desnudo vocablo al interior.
diseño de cintura, para un armisticio inteligente
con el infinito alzarse de la hierba,
partiendo, del grafo agotado del pronombre
domingo, 24 de febrero de 2008
OLVIDO SUTIL

Apenas alejar el ecuménico destino
una brizna de segundo, como añadiendo a la conciencia
un efímero balón de oxígeno.....Y, la tarde, llega.
Camino hacia el finisterre de mi vida
como tú, como todos, gastando el hálito secreto
en incansable rompeolas.
Continuo hacerse y deshacerse de la espuma,
mientras queda el poema en evidencia.
Cualquier mochila es un estorbo
en este deslizarse
por el raíl finito que nos toca. ¿Qué sentido el equipaje
si es oxidación el ser
hasta el desmembrarse en cada esquina, las moléculas?
Una voz, una canción, espejea el horizonte,
acabando en un deje de latido
en esa red sin nombre, de la atmósfera.
.......Arpegio virtual del aire,
cual partitura en sepia, condenada al mutismo,
sin retorno.
.............Si alguna humedad dejamos,
es ese vaivén del agua, como substrato acuoso
de vocación errante.
Olvido sutil, cada crepúsculo,
en premisa vinculada
al novicio peldaño del será.
una brizna de segundo, como añadiendo a la conciencia
un efímero balón de oxígeno.....Y, la tarde, llega.
Camino hacia el finisterre de mi vida
como tú, como todos, gastando el hálito secreto
en incansable rompeolas.
Continuo hacerse y deshacerse de la espuma,
mientras queda el poema en evidencia.
Cualquier mochila es un estorbo
en este deslizarse
por el raíl finito que nos toca. ¿Qué sentido el equipaje
si es oxidación el ser
hasta el desmembrarse en cada esquina, las moléculas?
Una voz, una canción, espejea el horizonte,
acabando en un deje de latido
en esa red sin nombre, de la atmósfera.
.......Arpegio virtual del aire,
cual partitura en sepia, condenada al mutismo,
sin retorno.
.............Si alguna humedad dejamos,
es ese vaivén del agua, como substrato acuoso
de vocación errante.
Olvido sutil, cada crepúsculo,
en premisa vinculada
al novicio peldaño del será.
sábado, 16 de febrero de 2008
MERCURIO REINCIDENTE

Debería la memoria naufragar,
como naufraga el texto
en los huesos de un sumerio evaporado.
Hay aspectos del caos que se salen del sistema,
y, es la ausencia, constante a beber mientras se vive.
Consustancial es el dolor, al intelecto,
cual condena que custodia realidades. Y no se puede
invocar la síntesis, como lecho a dormir las inquietudes.
Como la mar, devuelve la sombra, el eco,
de la membrana más impermeable
como naufraga el texto
en los huesos de un sumerio evaporado.
Hay aspectos del caos que se salen del sistema,
y, es la ausencia, constante a beber mientras se vive.
Consustancial es el dolor, al intelecto,
cual condena que custodia realidades. Y no se puede
invocar la síntesis, como lecho a dormir las inquietudes.
Como la mar, devuelve la sombra, el eco,
de la membrana más impermeable
que, con las manos, hayamos construido.
¡Ay, conjunción astral, dictando tus propios teoremas!
Taladras la conciencia sin pudor,
haciendo de la muerte, ansiada crepitud.....Acaso,
la inmolación, vianda sea, a vomitar,
¡Ay, conjunción astral, dictando tus propios teoremas!
Taladras la conciencia sin pudor,
haciendo de la muerte, ansiada crepitud.....Acaso,
la inmolación, vianda sea, a vomitar,
incluso, en su sentencia de vagar errante, y el alma en duermevela,
premonición, de un siempre infierno.
Si al nacer, escoger fuera factible,
camuflaje en un rebaño de papiros
adornando cualquier cripta.
Alivio, entonces, el pulmón, de tanta travesía. Pero es mercurio,
gota a gota, este suspirar profundo,
en un sin fin reincidente. No sirve desear la electrolisis,
para que la fisión se haga presente
y puedan despegar el vuelo, las rapaces.
premonición, de un siempre infierno.
Si al nacer, escoger fuera factible,
camuflaje en un rebaño de papiros
adornando cualquier cripta.
Alivio, entonces, el pulmón, de tanta travesía. Pero es mercurio,
gota a gota, este suspirar profundo,
en un sin fin reincidente. No sirve desear la electrolisis,
para que la fisión se haga presente
y puedan despegar el vuelo, las rapaces.
domingo, 27 de enero de 2008
DOSIS LETAL DE INFRASONIDO

...... Justo donde la ciudad, se diluye en la extrañeza.
Justo donde, cristal exhala la distancia
y se vuelve salado el aroma de la lluvia.....Allí,
se inhuman petroglifos, en un sin fin sin contrición
cual dosis letal de infrasonido.
Ya sé la precisión con la que el tiempo
asola los instantes....Ya sé la factoría
que envejece superficies. Sí.
..... Reconozco cada piedra
como adjetivo adherido a la fatiga. Y, es precisamente eso.
Ése clausurar día a día los enjambres
como cercenado concepto de estructura,
lo que me desgaja la piel en espiral...Carecen ya mis venas
del furor del astillero,
y, aunque sean ocasos los que pinto...ni siquiera son ocasos.
...... Eterna disyuntiva, la del marketing,
segando azaleas en la noche...¿He de abdicar, como disculpa,
o ser Numancia perdida entre los siglos?
A menudo sueño, un allá sin sacrilegios, pero, se cae la red,
y el ordenador, expira....Ácima la tinta del osado navegante.
Bajel siempre asfixiado, en la deriva continental de la costumbre.
¿Por qué se clavarán las uñas
cuando reivindica el folio,
el tuétano en jauría de las letras?
Justo donde, cristal exhala la distancia
y se vuelve salado el aroma de la lluvia.....Allí,
se inhuman petroglifos, en un sin fin sin contrición
cual dosis letal de infrasonido.
Ya sé la precisión con la que el tiempo
asola los instantes....Ya sé la factoría
que envejece superficies. Sí.
..... Reconozco cada piedra
como adjetivo adherido a la fatiga. Y, es precisamente eso.
Ése clausurar día a día los enjambres
como cercenado concepto de estructura,
lo que me desgaja la piel en espiral...Carecen ya mis venas
del furor del astillero,
y, aunque sean ocasos los que pinto...ni siquiera son ocasos.
...... Eterna disyuntiva, la del marketing,
segando azaleas en la noche...¿He de abdicar, como disculpa,
o ser Numancia perdida entre los siglos?
A menudo sueño, un allá sin sacrilegios, pero, se cae la red,
y el ordenador, expira....Ácima la tinta del osado navegante.
Bajel siempre asfixiado, en la deriva continental de la costumbre.
¿Por qué se clavarán las uñas
cuando reivindica el folio,
el tuétano en jauría de las letras?
De mi libro: "LA LECHE DE LOS PECHOS"
sábado, 29 de diciembre de 2007
EL SUSTENTO VERTEBRAL DE LA TINIEBLA

Recogerán mis manos, la subjetividad del viento
en su inconcluso bebedizo de cicuta y heroína.
Textura en ónice, hasta la ingle que profana
el espontáneo sonido, de un ave ingenua....Llega hoy,
la cerámica escarlata, en añicos, del anuario,
cuando ya no vocaliza, el solsticio, los pinceles
y, el gradiente de la lluvia, es absoluto monocromo.
..... Avena, este deslizarse
el ocaso de la entraña, cual simbolismo
en el cuartel de Anubis.....No le crecen
las uñas a los muertos. Es una ilusión óptica,
ensamblando fantasmas interiores y prejuicios. Nunca escuché
exhalación alguna, por más que apliqué el estetoscopio.
¿Será la sordera de la tarde, o, esa ineptitud consustancial
en la previsión de futuribles?
...... En cualquier caso, es vidrio, este silencio
que acompaña a la quietud. Intensa soledad
cuando callan las jaurías
y, a resignación, vira el laberinto.
Extraño tránsito, la vena de la acrópolis,
sustento vertebral de la tiniebla. Desde lejos,
reconozco el eco de los pasos y, el ácimo silbido entre las ruinas,
del jinete negro de la noche......Después,
rendir el caolín, dispersándose,
en el gozne oxidado de la voz....Más tarde,
nada.
en su inconcluso bebedizo de cicuta y heroína.
Textura en ónice, hasta la ingle que profana
el espontáneo sonido, de un ave ingenua....Llega hoy,
la cerámica escarlata, en añicos, del anuario,
cuando ya no vocaliza, el solsticio, los pinceles
y, el gradiente de la lluvia, es absoluto monocromo.
..... Avena, este deslizarse
el ocaso de la entraña, cual simbolismo
en el cuartel de Anubis.....No le crecen
las uñas a los muertos. Es una ilusión óptica,
ensamblando fantasmas interiores y prejuicios. Nunca escuché
exhalación alguna, por más que apliqué el estetoscopio.
¿Será la sordera de la tarde, o, esa ineptitud consustancial
en la previsión de futuribles?
...... En cualquier caso, es vidrio, este silencio
que acompaña a la quietud. Intensa soledad
cuando callan las jaurías
y, a resignación, vira el laberinto.
Extraño tránsito, la vena de la acrópolis,
sustento vertebral de la tiniebla. Desde lejos,
reconozco el eco de los pasos y, el ácimo silbido entre las ruinas,
del jinete negro de la noche......Después,
rendir el caolín, dispersándose,
en el gozne oxidado de la voz....Más tarde,
nada.
De mi Libro: "LA LECHE DE LOS PECHOS"
domingo, 25 de noviembre de 2007
EL HUECO
Parece la tumba sin nombrede una Alejandría extraviada
en el rictus amargo de una excavación yerma.
..... Se aliaron las metástasis
en la baraja marcada de la vida,
y, ávida de sombra, la aleación prendió
el demacrado itinerario
de un edificio exánime.
......... Anochece
sobre la placa base
de un ordenador rendido....Plegaria de carbono
en el autárquico deshilacharse
de un pespunte añejo.
sobre la placa base
de un ordenador rendido....Plegaria de carbono
en el autárquico deshilacharse
de un pespunte añejo.
......... ¡Tantos roles engranados,
tantos disfraces!, para ser, yeso en las aceras
cual delta agazapado de un axioma.....Y en el atrio gris
del cementerio,
la penúltima esquina por doblar
en argucia de aquel roble,
guiñándome el abecedario,
de esta biografía en la que duermo.
me queda, sentada en las rodillas, la memoria,
y alguna página aun por rellenar
en mi dietario.....me queda la región nostálgica
de un papel de celofán estéril,
me queda el hueco
tantos disfraces!, para ser, yeso en las aceras
cual delta agazapado de un axioma.....Y en el atrio gris
del cementerio,
la penúltima esquina por doblar
en argucia de aquel roble,
guiñándome el abecedario,
de esta biografía en la que duermo.
me queda, sentada en las rodillas, la memoria,
y alguna página aun por rellenar
en mi dietario.....me queda la región nostálgica
de un papel de celofán estéril,
me queda el hueco
Del Libro "RMN"
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